Un sobre de jamón ibérico bien conservado mantiene intactos aroma, brillo y textura. Estas son las reglas que damos cada día en el mostrador de la Boqueria.
Antes de abrir
Los sobres envasados al vacío se conservan en la nevera, entre 2 y 8 °C. Respeta la fecha de consumo preferente del envase y evita cambios bruscos de temperatura.
El truco que lo cambia todo: atemperar
Saca el sobre de la nevera 15-20 minutos antes de servirlo, sin abrir. La grasa del ibérico de bellota funde a temperatura ambiente: es entonces cuando la loncha suelta todo su aroma y ese brillo característico. Servir jamón frío es la forma más rápida de estropear un gran producto.
Una vez abierto
Consúmelo idealmente en 24-48 horas. Si sobra, cúbrelo con film pegado a las lonchas (sin aire) y vuelve a refrigerar.
¿Y una pieza entera?
El jamón entero no va en la nevera: lugar fresco y seco, y la superficie de corte siempre cubierta con su propio tocino o un paño de algodón. Si prefieres olvidarte del corte, pide tu pieza loncheada a cuchillo: te la preparamos en sobres al vacío, lista para atemperar y servir.
